Análisis del Pensamiento de Kant y Marx: Ética, Moral y Materialismo Histórico

1. Génesis del Pensamiento de Kant: Contexto

Kant, pese a su origen humilde, tendrá una buena formación gracias a benefactores que confiaron en él y su capacidad intelectual. El instituto Collegium Fridericianum influirá en la formación religiosa de Kant, formación de inspiración pietista manifestándose en un estilo de vida austero y en un rigorismo moral. La propuesta ética kantiana recogerá dicho rigorismo.

En 1740 ingresará en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Königsberg. Kant recibirá una formación filosófica de clara inspiración racionalista. Esta determinará los inicios de su producción filosófica (período precrítico).

También accederá al estudio de las obras de Newton y de los empiristas ingleses, influencias que marcarán la génesis de su pensamiento más genuino (período crítico).

Trabajó como docente privado y en 1755 obtuvo su doctorado en Filosofía. Accedió a trabajar en la cátedra de Lógica y Metafísica en la Universidad de Königsberg. La Crítica de la razón pura marcará un antes y un después en la historia de la filosofía.

La obra filosófica kantiana se desarrolla en el siglo de la Ilustración, movimiento cultural, filosófico, político e ideológico caracterizado por proponer una crítica de toda la existencia humana desde el ejercicio de la razón.

Su propuesta filosófica estará influenciada por los ideales ilustrados ingleses.

  • → EL EMPIRISMO INGLÉS: Defendido por Locke y Hume, reacción ilustrada contra el racionalismo imperante en el continente europeo. Kant inició en la corte wolffiana, afirmó que Hume le despertará de ese sueño dogmático.
  • → LOS AVANCES FILOSÓFICOS PROTAGONIZADOS POR NEWTON: Convencerán a Kant, de la posibilidad de la ciencia, de alcanzar un conocimiento universal y necesario. Este convencimiento lo separa de que el conocimiento no solo se inicia en la experiencia, sino que termina en ella. Esta afirmación conduce a un escepticismo.

Kant considera que el conocimiento comienza con la experiencia, pero no todo conocimiento se reduce a ella. El sujeto de conocer, aporta universalidad y necesidad. Kant superará este debate representado por las tesis antagónicas defendidas por racionalistas y empiristas. Todos estos aspectos destacan en la ilustración alemana: El interés por analizar los fundamentos y alcance del conocimiento humano. La influencia de los ideales emancipadores ilustrados franceses se reflejará en su pensamiento político.


Kant defenderá en sus obras políticas los ideales de libertad, igualdad y fraternidad y mostrará su simpatía ante acontecimientos históricos como la Declaración de Independencia de Estados Unidos (1776) y la Revolución Francesa (1789). Desde su especificidad ilustrada, Kant se mostrará convencido del triunfo final de las ideas ilustradas como consecuencia de un proceso de reforzamiento de la libertad.

Será partidario de movimientos reformadores y no tanto de procesos revolucionarios que quizá solo consiguen cambiar unos prejuicios por otros. Éxito de las reformas: transformar los modos de pensar, la forma de utilizar el propio entendimiento. Kant se opondrá al despotismo ilustrado, considerará a Federico II de Prusia como un propulsor de ese advenimiento de la emancipación plena.

La influencia de Rousseau penetrará en la mente de Kant tras la lectura de Emilio. Comprenderá entonces que la dignidad humana no se fundamenta en el conocimiento, sino en que el ser humano es valioso en sí mismo y por sí mismo. Para Kant, este valor debe quedar por encima de todo.


2. ¿Qué Duda Kant?

¿Puede la metafísica ser considerada ciencia? La respuesta implicará un análisis del conocimiento y de la ciencia.

Las tesis antagónicas defendidas por racionalistas y empiristas:

  • Racionalismo: posibilidad de un conocimiento objetivo gracias a las ideas innatas (razón). La experiencia no fundamenta conocimiento alguno. Por lo que la metafísica es posible como ciencia.
  • Empirismo: imposibilidad de un conocimiento objetivo dado que el conocimiento encuentra en la experiencia su origen, fundamento y límite. Por lo que la metafísica no es posible como ciencia.

Kant compartirá la tesis racionalista de la posibilidad de un conocimiento objetivo. Por otra parte, asumirá la tesis empirista de que todo nuestro conocimiento comienza por la experiencia. En definitiva, la propuesta kantiana supondrá una superación crítica de dicho antagonismo.

3. Condiciones que Hacen Posible la Ciencia

En el prefacio de la Crítica de la razón pura, Kant se pregunta sobre la posibilidad de la metafísica como ciencia por un doble motivo.

  1. La ciencia es una realidad. Lo atestiguan sus avances continuos.
  2. La metafísica no solo no avanza, sino que está inmersa en continuas controversias dadas las respuestas divergentes existentes.

Se hace necesario dilucidar tal cuestión, dilucidación que nos obligará a concretar cómo es posible la ciencia. Kant distingue dos tipos de condiciones:

  • Condiciones empíricas: condiciones particulares y contingentes.
  • Condiciones a priori: condiciones universales y necesarias.

Kant afirmará que son las condiciones a priori lo que hacen posible el conocimiento científico. Esta teoría recibe el nombre de investigación trascendental, dado que, para Kant, trascendental es sinónimo de condiciones a priori.


4. ¿Qué Debo Hacer? Ética

La objetividad, universalidad y necesidad del conocimiento no procedía de la experiencia, sino de las formas a priori de la sensibilidad y del entendimiento.

Kant estará convencido de que la posibilidad de la moralidad vendrá igualmente determinada por una forma a priori. Desarrollaremos dicha propuesta en función del siguiente hilo argumentativo.

  • Crítica kantiana a las propuestas éticas anteriores.
  • Determinación de cómo hemos de actuar siempre: ética formal kantiana.
  • Recuperación de las temáticas genuinamente metafísicas desde el plano ético.

4.1 Crítica Kantiana a las Propuestas Éticas Anteriores

Kant estableció la siguiente clasificación de los sistemas éticos:

  • Éticas materiales: aquellas que determinan la bondad o maldad de una acción en función de la consecuencia de un bien supremo para el ser humano.
  • Éticas formales: aquellas que consideran que la bondad o maldad de una acción no puede quedar subordinada a la consecución de un supuesto bien supremo.

Kant considerará que los sistemas éticos materiales no fundamentan el hecho moral.

  • Las éticas materiales son a posteriori, dado que sus contenidos están extraídos de la experiencia. Así, sería la experiencia la que determinaría que perseguimos como bien supremo: placer. Kant considera que esta subordinación de lo moral a lo extraído de la experiencia no fundamenta el hecho moral.
  • Las éticas materiales proponen preceptos que son hipotéticos. Un precepto hipotético supedita la bondad de una acción a la consecución de un fin. Lo condicionado no puede otorgar al hecho moral ni universalidad ni necesidad.
  • Finalmente, las éticas materiales son éticas heterónomas, es decir, éticas en las que el sujeto recibe desde fuera, la ley moral.

Realizada esta crítica, Kant concretará su propia propuesta.

4.2 Ética Formal Kantiana

Una ética que otorgue universalidad y necesidad al hecho moral deberá ser:

  • Una ética a priori, que no podemos extraer de la experiencia.
  • Una ética que proponga imperativos morales categóricos.
  • Una ética autónoma, en la que el propio sujeto se imponga a sí mismo la ley moral.
  • Una ética que no nos dicte lo que debemos hacer, sino que nos aporte el criterio para discernir lo que se debe o no se debe hacer. ¿Cuál es ese criterio? El deber. Un ser humano actúa moralmente cuando actúa por deber.


Esta distinción kantiana entre «actuar conforme al deber» y «actuar por deber» resultará esencial en su propuesta. Obrar por deber supone, pues, el someterse uno mismo (autonomía frente a heteronomía) a una ley moral, no por la consecución de un fin (imperativo categórico frente a imperativo hipotético), sino por respeto a la propia ley moral.

Kant propone tres formulaciones del imperativo categórico:

  • Obra solo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se convierta en ley universal.
  • Obra como si la máxima de tu acción debiera convertirse, por tu voluntad, en ley universal de la naturaleza.
  • Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio.

Las tres fórmulas están vacías de contenido, son el criterio para discernir lo que se debe hacer.

La voluntad que obedece al imperativo categórico no queda determinada por ningún interés ajeno al propio deber, dado que se impone su cumplimiento. La voluntad se dicta la ley y ejerce su propio cumplimiento. Esta voluntad constituye para Kant el principio supremo de la moralidad.

4.3 La Ética y las Temáticas Metafísicas

La Crítica de la razón pura implicó la imposibilidad de la metafísica como ciencia. Las propias exigencias de su propuesta ética harán posible que temas tradicionales de la metafísica encuentren acomodo en ella. Kant estableció una distinción entre fenómeno y noúmeno. Con respecto a ese ámbito fenoménico, todos los objetos están sometidos a las leyes deterministas de la naturaleza. Por tanto, el ser humano no es libre.

Esta afirmación resulta problemática, pues sin libertad no es posible la autodeterminación de la voluntad y todo el sistema ético kantiano. Solo cabe afirmar su existencia desde el ámbito nouménico, cuestión igualmente problemática, dado que la razón no puede ir más allá de lo fenoménico. Kant considera la libertad como postulado de la razón práctica, pero debe ser admitida como condición de posibilidad del propio hecho moral.

  • La libertad como condición de posibilidad de la moralidad.
  • La moral nos muestra la libertad.

Kant propone dos postulados más de la razón práctica que dan razón del hecho moral:

  • Inmortalidad del alma: dado que la perfección moral no es posible en una vida finita como la nuestra.
  • Existencia de Dios: como unificación del ser y el deber ser y como garantía de felicidad final para quien actúe por deber.


5. Giro Copernicano de Kant

La teoría de Kant fue tan revolucionaria como las de Copérnico, pero en diferentes terrenos. Kant era consciente del carácter movedor y decisivo de su planteamiento. Copérnico tenía la teoría de que el universo giraba en torno a la Tierra, pero la invirtió porque observó cambios. La Tierra, y con ella el ser humano, gira alrededor del Sol. Este giro cuadraba el movimiento de los astros. En la metafísica puede hacerse el mismo cambio, pero con la intuición de los objetos. Si la intuición gira por la naturaleza de los objetos, no se podría conocer alguna cosa a priori sobre esta naturaleza. En cambio, si el objeto es lo que se rige por la naturaleza de nuestra facultad de intuición, puedo representar más fácilmente esta posibilidad. Kant, viendo que resultaba muy difícil la justificación del valor universal y necesario de la ciencia, invirtió el planteamiento. El conocimiento puede ser universal y necesario, porque es fruto de la imposición del sujeto al objeto. Estas estructuras, a menudo se confunden con las propiedades de los objetos. Kant le da importancia al sujeto y a la forma a priori en el proceso de conocimiento. Se ha supuesto que su filosofía se conozca con el nombre de idealismo trascendental. Idealismo por las estructuras mentales del sujeto permitiendo el conocimiento y trascendental porque las ideas son universales y trascienden el caso concreto, ya que tienen que aparecer a priori.

5.1 Uso Práctico de la Razón y la Ética

El hombre hace un uso teórico y práctico de la razón. Es un ser que conoce, actúa y se vale de su razón para guiar y orientar su acción. La razón pura se convierte en razón práctica cuando se ocupa de guiar la propia voluntad. Kant hace otras dos preguntas cuyas respuestas están en la Crítica de la razón práctica y en la Fundamentación de la metafísica de las costumbres.

  • → EL VALOR DE LA HUMANIDAD. A menudo se valora la aportación epistemológica de Kant y se olvida su contribución ética. Asentó las bases de la filosofía del conocimiento posterior y dio un giro a los planteamientos de la filosofía moral. La ciencia o el conocimiento no son nada si no contribuyen a hacer más humano, auténtico y moral nuestro comportamiento y en ella es responsabilidad de la razón práctica. Rousseau tuvo una importancia capital en su interés por la ética.


6. Génesis del Pensamiento de Marx: Contexto

La vida y la obra de Karl Marx transcurre en una época caracterizada por el afianzamiento de la Revolución Industrial, a finales del siglo XVIII en Inglaterra. La Revolución Industrial consolidó el capitalismo como sistema económico predominante y dio lugar a una nueva estructuración de la sociedad en dos clases que se tornarán antagónicas: la burguesía y el proletariado. La tesis capitalista se reforzará de manera progresiva y acentuará las diferencias sociales y económicas de ambas clases.

La Europa de la época será consecuencia del proceso de Restauración vivido en el continente tras la derrota definitiva de Napoleón Bonaparte y la celebración del Congreso de Viena en 1815. Este proceso resultará fallido debido al auge de los nacionalismos.

La Revolución Industrial propició una transformación económica sin precedentes y supuso el abandono del proceso de producción basado en la manufactura, y la instauración de un proceso mecánico que se apoya en los avances técnicos, convirtiendo a las industrias en las protagonistas de un sistema de producción en serie automatizado. Este sistema propiciará un aumento exponencial de la producción y un enriquecimiento de los propietarios de los sistemas de producción, otorgando a la burguesía un papel predominante en el nuevo orden social. El capitalismo, al mismo tiempo, se verá reforzado por un poder político y social favorable que propiciará el enriquecimiento de los propietarios frente a un proletariado desprotegido y con escasos derechos.

Hablemos de la biografía de Karl Marx: Nace en el seno de una familia convertida al protestantismo. Entre 1835 y 1841, estudia Historia y Filosofía. En 1842 comienza su colaboración con la Gaceta Renana. En 1843, tras el cierre y censura de la revista, huye a París, donde entrará en contacto con representantes del socialismo utópico francés y entablará amistad con Friedrich Engels. En 1845 es expulsado de Francia. Se traslada a Bruselas, donde permanecerá unos dos años. Esta etapa será prolija en actividad política e intelectual. Terminará sus Tesis sobre Feuerbach y otras obras compartidas con Engels, como La sagrada familia. En 1847 colabora, de manera esencial, en la fundación de la Liga Comunista y redacta, junto con Engels, su Manifiesto comunista, escrito ideológico de dicho movimiento revolucionario. De esos artículos surgirán los primeros esbozos de su obra más destacada, El capital, cuyo primer tomo será publicado en 1867.


En 1864 se funda en Londres la Asociación Internacional de Trabajadores, y Marx participará en la redacción de los primeros documentos fundacionales e ideológicos de dicho movimiento. La Internacional se constituye con vocación integradora del movimiento obrero más allá de las fronteras británicas. Mijaíl Bakunin, dirigente ruso de la asociación, defenderá un ideal revolucionario destinado a destruir, de manera absoluta, el orden político, social y económico establecido. La postura de Marx será más moderada.

Desde un punto de vista filosófico, caben destacar estos aspectos que influirán en la génesis de su pensamiento: filosofía hegeliana, socialismo utópico francés, teoría política inglesa.

  • Filosofía hegeliana: Marx criticará las tesis hegelianas que sostenían que la realidad, en todas sus manifestaciones. Para Marx, el proceso es el contrario: es la realidad social la que determina al pensamiento.
  • Socialismo utópico francés: Marx tomará de ellos la necesidad de la lucha de clases como herramienta transformadora de la realidad.
  • Teoría política inglesa: Marx mostrará especial interés en conocer sus propuestas dado el carácter teórico liberal-capitalista-industrial de estas. Solo conociendo el armazón interno del capitalismo será posible su crítica.

6.1 Obras

Destacamos las siguientes:

  • Manuscritos económico-filosóficos (1844): Crítica a la economía inglesa y al idealismo alemán.
  • Tesis sobre Feuerbach (1845): crítica de Marx al materialismo teórico de Feuerbach.
  • Miseria de la filosofía (1847): primera exposición clara de su concepción materialista de la historia.
  • El capital (1867): su obra más representativa. Supone una síntesis de su doctrina política y económica.

En colaboración con Engels:

  • La ideología alemana (1845): Ruptura con la tradición hegeliana y crítica al materialismo teórico de Feuerbach.
  • La sagrada familia (1845): crítica y superación de la izquierda hegeliana.
  • Manifiesto del Partido Comunista (1848): escrito ideológico de la fundación de la Liga Comunista. Considerado el primer documento programático del comunismo científico.


7. El Problema de Ser Humano en Marx: Alienación

La filosofía debe ser eminentemente práctica: praxis. Su reflexión teórica sobre la realidad debe conducir a transformar. Encaminará su reflexión teórica hacia un análisis económico, sociológico e histórico del capitalismo. En cuanto a la praxis, propondrá un programa de transformación revolucionaria que propiciará el advenimiento de un nuevo orden social: la sociedad comunista. El ser humano se convierte en el centro de su preocupación filosófica: humanismo.

Marx distingue tres tipos de alienación: religiosa, económica e ideológica.

  • La alienación religiosa es, para Marx, paradigma de toda alienación. La religión proyecta al ser humano hacia un «más allá» que lo aleja, irremisiblemente, de la verdadera realidad en la que se desenvuelve su vida, el «más acá». La religión fundamenta esa escisión entre los dos mundos, vaciando de contenido al único verdadero. La Iglesia instrumentaliza dicha alienación al situar la verdadera justicia en el cielo, fomentando así la alienación económica.
  • Alienación económica: para Marx, el trabajo es la actividad que define al ser humano, su esencia. Trabajar es producir y producir es transformar la naturaleza. En esa transformación, el ser humano expresa lo más genuino de su ser. El trabajo humaniza, en cierta medida, a la naturaleza. El capitalismo devalúa el trabajo del proletariado, ya que el resultado de este no le pertenece, sino que pasa a manos de los propietarios de los medios de producción. Aquello que de por sí te pertenece y deja de serlo se convierte, según Marx, en algo extraño que se opone a nuestra propia realización. Por otra parte, el capitalismo transforma el resultado de dicho trabajo en mercancía, y a esta en el objeto de su especulación para obtener mejores beneficios. Por este motivo, ese trabajador termina siendo considerado como una pieza más en el proceso de producción destinada a incrementar esas plusvalías (beneficios). La plusvalía puede definirse como el beneficio económico que se obtiene en el proceso de producción. Este requiere un coste que se concreta en materias primas, maquinarias, mano de obra. Este coste es inferior a los beneficios que se obtienen de la venta de dicha mercancía en el mercado. A más mercancías, más plusvalías. A más plusvalías, más capital. Este capital acrecienta el poder de la burguesía.
  • Alienación ideológica: Marx entiende por ideología todo aquello que es producto de la conciencia. Estas construcciones son un mero reflejo de las condiciones materiales en las que se desarrolla la vida de cada ser humano. Por este motivo, para Marx las ideologías son formaciones nebulosas, fruto de unas mentes condicionadas por su situación social. Así, por ejemplo, y en consonancia con esa alienación económica, el trabajador considera como legítima su situación al considerar que la plusvalía le pertenece, en exclusividad, a los propietarios de los medios de producción.


8. Materialismo Histórico

Las alienaciones evidencian que no es la conciencia (las ideas) la que determina la realidad social, sino más bien al contrario, porque esta realidad social queda determinada por los modos de producción de los bienes materiales. El modo de producción es el resultado de la síntesis de los siguientes elementos:

  • Infraestructura económica.
  • Estructura social y política.
  • Superestructura ideológica.

8.1 Infraestructura Económica

Base material del modo de producción. Constituida por las fuerzas productivas y las relaciones de producción.

  • Fuerzas productivas: materias primas, fuerza de trabajo, medios de producción.
  • Relaciones de producción: los vínculos sociales que se establecen entre los seres humanos en función de su relación con esas fuerzas productivas. Estas relaciones de producción devienen en explotación cuando unos son los dueños de esas fuerzas productivas y otros, exclusivamente, trabajadores. Esta explotación, según Marx, es propia de sociedades clasistas (clases sociales).

El modo en que queda resuelta dicha tensión entre fuerzas productivas y relaciones de producción constituye, para Marx, el fundamento de la sociedad y el motor de la historia.

8.2 Estructura Social y Política

Reflejo social y político de esa relación establecida entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción y que tiene su reflejo en la conformación de dos clases sociales antagónicas, una explotadora y otra explotada. Por este motivo, Marx afirma que la historia de la humanidad es lucha de clases: el motor de la historia es la lucha de clases. El Estado surge de la necesidad de neutralizar esos antagonismos. Por este motivo se convierte en el defensor de las clases poderosas.

8.3 Superestructura Ideológica

La superestructura es el conjunto de ideas, creencias y costumbres que configuran la conciencia del ser humano. Esta superestructura depende de la infraestructura porque, en definitiva, no es posible la independencia del pensamiento con respecto a las condiciones económicas en las que el ser humano desarrolla su existencia. Aunque, ciertamente, cada clase social posee una determinada visión de la realidad, el pensamiento de la clase dominante se proyecta sobre las demás configurando, de este modo, el modo de pensar de la sociedad en su conjunto.

  

Todo este análisis de Marx supone, en definitiva una doctrina sobre las leyes que rigen la evolución de las sociedades humanas y que , en la propuesta marxiana, recibe el nombre de «materialismo histórico». La realidad no es estática, sino dinámica. La realidad es proceso de superación en función de contradicciones. En este sentido, las propuestas de Marx y Hegel son coincidentes. La diferencia estribará en que la propuesta de Marx supone un materialismo Esas condiciones materiales y económicas de la existencia determinan nuestras ideas. La infraestructura constituye la superestructura. Hegel sostuvo lo contrario: las ideas constituyen la realidad. Marx asume los momentos dialécticos hegelianos (tesis, antitesis, síntesis). Sin embargo, afirmará que esas contradicciones dialécticas son concretas y materiales y dan lugar a la lucha de clases, verdadero motor de la historia. Este proceso dialéctico queda conformado, en la época histórica que le tocó vivir, de la siguiente manera: tesis (burguesia), antitesis (proletariado). La síntesis definitiva, la sitúa Marx en una sociedad sin clases: sociedad comunista. Marx afirmará que en el propio capitalismo reside el germen de su destrucción. La explotación del proletariado, llevada a sus extremos, provocará la revolución contra el orden establecido: la revolución del proletariado. Esta revolución propiciará el advenimiento de una etapa transitoria -dictadura del proletariadoEl objeto de esa dictadura no será otro que propiciar el advenimiento de esa sociedad comunista.

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