Fundamentos de la Sociedad: Desde la Cohesión Social hasta el Estado Moderno
La Naturaleza Social del Ser Humano y los Principios de Cohesión
El ser humano, por su carácter social, forma grupos estables. Estas sociedades crecen y su organización se va haciendo cada vez más compleja. Debido a la enorme variedad de grupos, personas y creencias que conforman cada sociedad, cabe preguntarse qué es lo que mantiene a la sociedad unida.
Principios de Cohesión Social
- El principio de semejanza: Los miembros de una sociedad comparten una cultura, es decir, una misma forma de entender el mundo. Vivimos juntos gracias a que compartimos unos fundamentos. Estas ideas fundamentales las configuran las instituciones. Las instituciones vinculan entre sí a los miembros de una sociedad mediante una serie de derechos y obligaciones.
- El principio de cooperación: Aparte de compartir una misma cultura, los seres humanos deben seguir una serie de relaciones de cooperación, que unen a unas personas con otras. El comercio, por ejemplo, sólo es eficiente si se da en colaboración.
- El principio de obligación: Las relaciones sociales dan lugar a grupos sociales estables. Las relaciones que nos unen unos con otros nos hacen conformar una red de deberes y derechos recíprocos, dando lugar a jerarquías (como podría ser en el ejército) para saber quién manda más y quién menos.
Las Instituciones Sociales
Una institución es una forma estable de gestionar las relaciones sociales, conforme con los valores y principios de la naturaleza humana y en colaboración con el bien común. Siguen unos principios que orientan sobre cómo hay que comportarse respecto a algún aspecto. Las instituciones permiten que la sociedad adopte la forma de un grupo integrado, es decir, existe una cohesión. La sociedad se parece a un organismo en que cada uno de los órganos trabaja para un fin común.
Clasificación de las Instituciones Sociales
- Primarias o integradoras: La familia, la escuela y las instituciones educativas en general.
- Económicas: Todas aquellas que se dedican a dirigir y ordenar el mercado, el trabajo y la economía.
- Políticas: Hacer leyes, promover acciones, políticas, modelos organizativos.
- Administrativas: Gestionar los bienes y recursos controlados por el Estado y el ámbito de lo público. Prestan un servicio al ciudadano.
- Culturales: Se tratan de realidades relacionadas con el arte, la cultura, la lengua y la tradición.
- Religiosas: Contribuyen a la vida en sociedad. Son depositarias de las cuestiones vitales y de vivencia de valores.
Conviene destacar a la familia por su esencial función integradora. Es la base de la sociedad, y en ella se transmiten los valores más fundamentales. Es por ello que hemos de evitar las rupturas familiares y preservar el valor del conjunto familiar.
Las Estructuras Sociales
Las Clases Sociales
Una clase social es un conjunto de personas que comparten un nivel de recursos y un estilo de vida similar. Estas clases no tienen límites bien definidos. Han existido y existen diversos sistemas de clases sociales. Hay sistemas cerrados (imposibilidad de cambiar de estamento) y sistemas abiertos (como en las sociedades industrializadas).
Las Organizaciones Sociales
Una organización social es un conjunto de personas que cooperan para conseguir un fin político, económico, cultural, etcétera. La organización presenta una jerarquía de autoridad. Existen diversas organizaciones sociales: políticas (partidos, instituciones), profesionales, sindicales, etc.
El Estatus o Posición Social
El prestigio da lugar a la formación de distintos estatus, creando diferentes posiciones o estatus sociales en una misma sociedad. Cada uno de ellos requiere unas condiciones y acciones por parte de sus integrantes. El rol social es el comportamiento que se espera de alguien que pertenece a un estatus social.
Los Principios Éticos de la Organización Social
Todas las sociedades humanas deben seguir unos principios que tienen una dimensión ética. Todos los ciudadanos son responsables de actuar conforme a ellos.
Principios Éticos del Orden Social
- Primacía del bien común: El bien común debe prevalecer sobre el individual. Este principio no puede ser una excusa para violar los derechos del ser humano.
- Respeto al orden: Deben respetarse la autoridad legítima, obedeciendo las leyes o normas de la comunidad. No deben acatarse las leyes que claramente violen los derechos humanos fundamentales.
- Subsidiariedad: Aquel de quien depende directamente un deber es el primer responsable del mismo.
- Comunicación universal de los bienes: Los bienes de este mundo existen para ser comunicados entre unos y otros.
- Participación: Todo miembro del grupo tiene el derecho y el deber de participar en él, y eso según sus circunstancias.
- Ejemplo dado: Somos responsables del buen o mal ejemplo que damos a los demás al actuar.
Panorama Histórico de la Sociología y el Cambio Social
A lo largo de la historia de la filosofía y hasta el siglo XIX, se estudió la dimensión social del hombre y las diferentes instituciones en las que esta se plasmaba. Platón y Aristóteles estudiaron las polis griegas; Locke y Rousseau centraron el foco en el Estado y en su legitimación. Surgió entonces una nueva rama de conocimiento (siglo XIX): la sociología.
La Ciencia de la Sociedad
La sociología nació como respuesta a los desafíos que habían planteado la Revolución Francesa y la Revolución Industrial, con el derrumbe de las formas tradicionales y la emergencia de un cambio social. El pensador francés Comte acuñó el término sociología, pretendiendo usar métodos empíricos para explicar sus leyes. Otro pensador francés, Émile Durkheim, definió el objeto de investigación en sociología: los hechos sociales, que poseen una realidad independiente que coacciona la vida de la gente. Las personas suelen limitarse a seguir las pautas habituales para evitar rechazo o castigo. La finalidad de la sociología será conducir a la humanidad por la senda del progreso a través de una organización racional.
Interpretaciones Históricas del Cambio Social
La Concepción Materialista de la Historia
Es obra de Karl Marx, quien dice que el cambio tiene su origen en las causas económicas. La estructura económica está en la base y determina el resto de la superestructura de la sociedad. En definitiva, Marx opina que el motor del cambio está en la lucha de clases; la sociedad siempre diferenciada entre los burgueses (dueños del capital y la riqueza) y el proletariado (mano de obra explotada por la burguesía). La plusvalía queda en propiedad del burgués, lo que perjudica al proletario, ya que el excedente de producción se mantiene en las clases altas de la sociedad. Marx esperaba una revolución (violenta) de la clase obrera, para establecer una sociedad de estilo comunista. Así, los medios de producción serían controlados por el Estado. Estas ideas se llevaron a cabo en la URSS y en Europa del Este, sin éxito. Actualmente continúan en China, Corea del Norte y Cuba. El marxismo nunca ha triunfado (sobre todo por la actual globalización). Por otro lado, Jürgen Habermas intenta salvar algunos de los principios marxistas, a pesar de la inexistencia de otros modelos alternativos de mercado. Según Habermas, Marx detectó algunos de los problemas actuales (crisis económica, tiranía, etc.). Habermas propone una renovación de la esfera pública democrática, con participación ciudadana.
Teoría de la Acción Social
Max Weber no creía en las estructuras más allá del individuo e independiente a él. El cambio social es producto de las ideas, creencias y valores que el individuo propone libremente. La sociología weberiana estudia la acción social, el resultado de la relación e interacción entre las personas que forman una sociedad. La sociedad cobra sentido por la actividad de los individuos. El objetivo de la sociología es explicar el sentido de la acción social acudiendo a todos los factores que afectan al individuo. El cambio social es resultado de un proceso de racionalización que surge de la ciencia y la burocracia. En el capitalismo, el factor principal es la primacía de la ciencia y la burocracia, y por ello el desarrollo político y económico trae consigo un desarrollo de la burocracia. Aquí Weber muestra su preocupación; el dominio de la ciencia a todos los niveles provoca un sentimiento de desencanto del mundo. Esta burocracia deshumanizadora asfixia el espíritu del individuo, comprometiendo la democracia. La preocupación de Weber ha tenido su plasmación en Ulrich Beck y su noción de la sociedad de riesgo. La sociedad contemporánea está constantemente enfrentándose a nuevos peligros y amenazas, por lo que es un riesgo continuo.
La Negación de la Libertad y los Determinismos
Los Determinismos
Determinismos Materialistas
Los elementos físicos, biológicos o fisiológicos limitan cuanto sucede. Son la base de todos los demás determinismos, alegando que todos los sucesos están determinados por leyes naturales o racionales. También existen algunos pensadores evolucionistas, que resumen los actos humanos a adaptaciones y fenómenos de la selección natural.
Determinismos Sociológicos
Sostienen que la presión del medio social (ideas dominantes, etc.) anulan la libertad. El individuo es el resultado de la clase social o de la educación. Esta corriente ha sido desarrollada por psicólogos que pretenden explicar la conducta humana según unas leyes internas (como el materialismo dialéctico de Karl Marx).
Determinismos Psicológicos
Dado que la voluntad está orientada al bien, ella siempre escogerá la alternativa que la razón entienda como mejor: la voluntad está determinada por la razón. El determinismo psicoanalítico de Sigmund Freud dice que la conducta está dirigida por el subconsciente, que se forma durante la juventud.
Determinismos Metafísicos o Fatalistas
La voluntad está sometida por el destino y las acciones voluntarias son pura apariencia. Fueron propugnados por el estoicismo grecorromano. Algunos pensadores racionalistas como G.W. Hegel opinaban que es Dios quien actúa en el mundo por medio del humano. Además, influyeron en concepciones religiosas M. Lutero y J. Calvino.
Valoración Crítica de los Determinismos
El Ser Humano tiene Conciencia de su Libertad
Todos tenemos cierto dominio de algunos de nuestros actos; podemos orientarlos, percibiéndolos como queridos. El filósofo Karl Jaspers señaló que la conciencia de todo ser humano de “querer ser libre” prueba esto. Este tipo de conciencia se presenta siempre unida a que hay unas condiciones que no se sujetan a nuestra voluntad. Es necesario distinguir determinación y condicionamiento. “Determinación” implica la ausencia total de libertad. Sin embargo, “condicionamiento” nos inclina hacia una posibilidad sin obligarnos a elegirla. Es por ello que decimos que tenemos una libertad, limitada pero real.
El Orden Moral exige la Existencia de la Libertad
Nadie niega la existencia de una moral. No tendría sentido la existencia de responsabilidades o sanciones si no actuásemos libremente. Sin libertad, todo compromiso, obligación o derecho carecería de sentido. Por tanto, implícitamente decimos que somos libres.
La Estructura del Acto Voluntario
El determinismo psicológico afirma que cuando tomamos una decisión, lo hacemos por algún motivo. Pero esto no quiere decir que no seamos libres. La experiencia nos dice que somos más libres cuando más podemos dar razón de lo que nos ha llevado a actuar de un modo u otro.
La Fundamentación del Derecho
Principales Teorías sobre la Fundamentación del Derecho
Teoría del Derecho Natural
Defiende que existe una ley trascendente (la ley natural) a la que toda ley debe sujetarse. Las leyes sólo son justas si son conformes a la ley natural. Sócrates y Platón decían que las leyes de las polis solo eran justas si realizaban la idea natural de la justicia. San Agustín de Hipona distinguió entre Ley Eterna, Ley Natural y Ley Positiva.
- Ley eterna: la voluntad de Dios, fuente última de la justicia de las leyes.
- Ley natural o derecho natural objetivo: reflejo de la ley eterna en el humano. Todo humano lleva dentro una ley natural. Fuente de justicia de las leyes positivas.
- Ley positiva o derecho positivo objetivo: aquella norma o precepto objetivo dado por una comunidad humana, cuya justicia depende de su conformidad con la ley natural.
Solo será verdadera ley aquella que respete la ley natural. Tomás de Aquino añadió que también debe respetar el bien común. Hay que entender que, al existir un derecho objetivo, se interpreta el derecho subjetivo de cada uno, basado en la ley natural también.
Teoría Pura del Derecho
Fue formulada por Hans Kelsen. Niega la existencia del derecho natural y toda ley que no haya sido inventada por el humano. La ley no es más que derecho objetivo, aplicando directamente las normas a cada caso en derecho (justicia formal). Toda ley no especificada tiene la forma de un juicio hipotético, un supuesto de hecho, y una consecuencia jurídica. Kelsen no admite más método que éste, y no admite más fuente de justicia que el derecho establecido por el Estado. Sin embargo, este sistema no puede mantenerse, ya que el relativismo que supondría chocaría con los derechos humanos inalienables y las constituciones modernas.
Los Derechos Humanos
Los derechos humanos derivan del derecho natural: toda persona los posee y dispone de ellos por el hecho de ser persona. Se trata de un tipo especial de derechos: son exigibles porque provienen de la propia persona y no de una autoridad jurídica. También se denominan “derechos fundamentales”.
Características de los Derechos Humanos
- Innatos: Inherentes a la persona. Lo acompañan desde el primer instante hasta el final.
- Inalienables: No se pueden trasmitir a otros. Tampoco es posible negociar con ellos, ya que forman parte de la propia persona.
- Imprescriptibles: Existen al margen de cualquier ley, por lo que no pueden dejar de ser derechos. No se extinguen por su falta de ejercicio.
- Universales: Todas las personas son poseedoras de los mismos derechos humanos, independiente a cualquier característica.
Génesis Histórica de los Derechos Humanos
El Estado no crea los derechos humanos, sino que reconoce su existencia. Se habla de generaciones para hacer referencia al momento histórico en que se han reconocido.
- Derechos de primera generación: Se recogen en las primeras declaraciones de derechos (Declaración de Derechos de Virginia, Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano).
- Derechos civiles: protegen la libertad, la propiedad, la seguridad y la igualdad formal de los ciudadanos.
- Derechos políticos: garantizan la participación de los ciudadanos en la vida pública (derecho al voto, libertad de expresión, etc.).
- Derechos de segunda generación: Recogidos por la ONU en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
- Derechos económicos y sociales: Protegen el valor de la igualdad material o justicia social.
- Derechos culturales: garantizan el acceso global a la educación y a la cultura.
- Derechos de tercera generación: Son los “derechos globales” reconocidos en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y en la Declaración Universal sobre el Genoma Humano. Protegen el valor de la solidaridad humana y el deber ciudadano.
La Paz y los Derechos Humanos
El respeto a la ley, a la dignidad y el respeto son los fundamentos de la paz social. Por eso es necesario crear una cultura de paz basada en la tolerancia, respetando las formas de pensar, vivir, y sentir diferentes a la propia. El pacifismo es un movimiento social que promueve la cultura de la paz. Consiste en una actitud y un esfuerzo continuado por contrarrestar las tendencias agresivas y proteger la paz social. Sin embargo, no todo pacifismo consigue esto.
Tipos de Pacifismo
- Ingenuo o radical: Defiende que es preferible soportar la violencia a ejercerla sobre otros. En lugar de evitar la violencia, la favorece. Además, supone la negación de un derecho natural; la legítima defensa.
- Auténtico o moderado: Promueve el camino del entendimiento y la comprensión ante el conflicto. Considera que es una simple transacción: una mutua renuncia a las pretensiones de ambos bandos, con el fin de lograr la paz. El empleo de la fuerza sólo será legítimo cuando todas las demás vías hayan fallado.
Los Orígenes Históricos del Estado
Del Estado Absoluto al Estado Liberal
El Estado Absoluto
Durante los siglos XVI y XVII, la soberanía del Estado residía únicamente sobre el monarca, que dictaba y derogaba leyes arbitrariamente. Sólo las leyes naturales podían suponer un límite para sus decisiones. En los Estados absolutos, el pueblo no eran ciudadanos, sino súbditos que debían obedecer al monarca. No tenían derecho al sufragio y, en definitiva, no existía un poder mayor que el monarca absoluto.
El Estado Ilustrado
En el siglo XVIII el Estado absoluto evolucionó hacia la forma de Estado ilustrado en España, Francia, Rusia y Portugal, por influencia del pensamiento ilustrado del Siglo de las Luces. Sin abandonar los presupuestos del absolutismo monárquico, cambió la finalidad del Estado. Con el despotismo ilustrado, el Estado comenzó a desarrollar políticas sociales y culturales por el bien de sus súbditos bajo el lema: “Todo por el pueblo, pero sin el pueblo”.
El Estado Liberal
Con las revoluciones liberales de los siglos XVII y XVIII, el Estado absoluto avanzó hacia el Estado liberal, con el abandono definitivo de los presupuestos absolutistas del Antiguo Régimen. El nacimiento del Estado liberal supuso la primera formulación del primer Estado de derecho. El Estado liberal también trajo un cambio en la titularidad de la soberanía, que pasó a manos del pueblo. Así, los súbditos se convirtieron en ciudadanos del Estado con derechos civiles y políticos. Se establecieron también derechos para los ciudadanos para limitar el poder político. Estos derechos eran la libertad, la propiedad, la seguridad y la “resistencia a la opresión”. El Estado liberal es la primera forma de Estado democrático, inspirado en el liberalismo político. Según esta doctrina, defendida por John Locke y John Stuart Mill, los derechos civiles son los valores más altos, y el Estado tiene que encargarse de asegurarlos. El principal instrumento fue la Constitución, cuya primera aparición fue la Constitución de los Estados Unidos de América (1787). El Estado liberal también asumió los principios del liberalismo económico de Adam Smith. La clave está en la capacidad de competir en el mercado internacional. Por eso, las naciones protegían su economía con impuestos, pero sin que el Estado interfiriese en la economía. Por eso, al Estado liberal se le llama Estado mínimo; porque sólo cumple algunas funciones como la policía, justicia y fomento.
Los Estados Totalitarios del Siglo XX
Históricamente, el primer Estado totalitario fue el Estado socialista. A mediados del siglo XIX surgió el movimiento obrero y socialista, liderado por Karl Marx. La Revolución Socialista comenzó en Rusia con Lenin, y se exportó a otros países como China, Cuba y Corea del Norte, con similares medios y resultados. Su objetivo era globalizar el comunismo. Surgieron también el Estado fascista en Italia y el Estado nacionalsocialista en Alemania. Según la teoría organicista de Benito Mussolini, el Estado se considera un organismo ético superior al individuo, y no está obligado a garantizar derechos a los ciudadanos. En Alemania, el Estado nacionalsocialista está dirigido por Adolf Hitler, y une al Estado y al pueblo en una misma cosa u opinión. Aunque Hitler ganó las elecciones democráticamente, acabó por instaurar un Estado totalitario. La política de “solución final” de Hitler acabó provocando el Holocausto.
El Estado de Bienestar y su Crisis
A mediados del siglo XX, el Estado liberal evolucionó a la forma de Estado social de derecho o Estado de bienestar. Es el actual español. Una vez instaurada la democracia política, se debía introducir una democracia económica. Además, el Estado social de derecho pretende hacer efectivo el principio de igualdad material de los ciudadanos, o justicia social. La instauración del Estado de bienestar en Europa occidental supuso la aparición de un Estado de prestaciones. Así, el Estado de bienestar prestaba servicios públicos variados. En la actualidad, el Estado de bienestar sufre una crisis basada en:
- El alto coste de los servicios públicos, pagados por la ciudadanía a través de impuestos, que empobrece a los ciudadanos por su mala gestión.
- El abuso del Estado de bienestar con fines electoralistas, que usa el poder como instrumento de compra de votos a través de la aprobación de subvenciones.
- Las exigencias derivadas de la globalización y la interdependencia de los mercados. Alto nivel de endeudamiento de los Estados, aumento generalizado de precios, disminución de la capacidad adquisitiva de los ciudadanos.
El resultado de la crisis es que el fracaso al intentar igualar la condición material entre los ciudadanos ha creado al final más desigualdad.
Teorías Filosóficas sobre el Origen del Poder
Teorías sobre el Origen Natural del Poder
- Aristóteles: el hombre es un animal social por naturaleza, y necesita organizarse y vivir en comunidad (polis).
- Tomás de Aquino: el poder político encuentra su fundamento en la sociabilidad humana. A diferencia de Aristóteles, el fin último del hombre es de carácter trascendente.
El gobierno y la autoridad forman parte del hombre por naturaleza, al igual que la sociabilidad. La política es la ciencia práctica más noble, buscando el bien común por encima del individual. Esto, sin embargo, no supone en ningún caso, la subordinación del individuo al Estado: el Estado es para la persona, no la persona para el Estado.
- Jacques Maritain presenta un concepto instrumental del Estado, aunque identificándolo como democrático. El pueblo se encarga de la autoridad política, eligiendo a representantes libremente.
Teorías Convencionalistas
Se originan en la Edad Moderna. Según estas teorías, el pueblo cede sus derechos naturales al Estado para que garantice la paz y el orden.
Thomas Hobbes
Se asienta en dos postulados:
- a) El hombre es un lobo para el hombre (Homo homini lupus est): cada ser humano busca únicamente el beneficio propio, gozando exclusivamente de los bienes comunes.
- b) La razón natural que hace que el hombre huya de la muerte violenta.
El origen de las sociedades políticas está en el miedo que se tienen los hombres entre sí. El Estado anterior a la autoridad sería la guerra sin justicia ni ley. Precisamente buscar la paz hace que los hombres se junten y renuncien a desearlo todo. Así surge el Estado civil, representado por el soberano. Los demás miembros del Estado son súbditos y deben obedecer ciegamente al soberano. Hobbes intenta justificar la monarquía absoluta.
John Locke
La teoría liberal de Locke inspira la mayoría de textos constitucionales. Es uno de los más firmes defensores de los derechos naturales de los ciudadanos, del Estado democrático y del valor de la tolerancia. Su filosofía se basa en el concepto del derecho natural. Para evitar la guerra y el desmoronamiento de la sociedad, los hombres se organizarían en sociedades, constituyendo un Estado civil. No son súbditos, sino ciudadanos. El Estado civil de Locke está limitado por los derechos naturales de los ciudadanos. Se trata de un contrato revocable en la medida en la que los ciudadanos están en su derecho de defenderse del abuso político.