Criterios de Verdad en Filosofía: Correspondencia, Certeza, Coherencia y Más

Criterios de Verdad: Una Exploración Filosófica

Desde el origen de la filosofía, se ha tratado de distinguir entre lo verdadero y lo falso. Esta cuestión es difícil de resolver, ya que se puede entender de varias maneras según el criterio en el que nos basemos. También se consideran verdades aquellas creencias que han sido transmitidas de generación en generación a lo largo de los años. En algunas sociedades suele utilizarse el criterio de autoridad, que es el procedimiento que basa la veracidad de una afirmación en el prestigio de quien la propuso (se ha utilizado, pero no es riguroso).

¿Qué son los Criterios de Verdad?

Los criterios de verdad son los procedimientos que se han propuesto a lo largo de la historia para distinguir entre lo falso y lo verdadero.

Principales Criterios de Verdad

  1. Verdad como Correspondencia

    Se basa en la concordancia entre lo que afirmamos o negamos al hacer una proposición y lo que verdaderamente ocurre. Es una perspectiva realista, que no duda de la realidad. Sus primeros exponentes fueron Platón y Aristóteles.

  2. Verdad como Certeza

    Fue planteada y defendida por la filosofía racionalista, con René Descartes como iniciador y máximo exponente. Esta postura niega que la conciencia pueda salir de sí misma y conocer la realidad tal y como es. Duda de los sentidos y algo es verdadero cuando es imposible de dudar racionalmente.

  3. Verdad como Coherencia

    Se basa en la lógica: una afirmación es verdadera cuando no es contradictoria y cuando encaja con otras afirmaciones que consideramos válidas. Se fundamenta en el conocimiento de las ciencias formales (lógica o matemática), cuya verdad se establece por el principio de no contradicción, el cual dice que no podemos afirmar y negar algo simultáneamente.

Otros Criterios de Verdad

  1. Pragmatismo

    Surgió a finales del siglo XX y usa el criterio de utilidad. Esta postura dicta que para saber si algo es verdadero o falso, debemos fijarnos en sus consecuencias prácticas. Si los resultados de aceptar una afirmación son útiles, se considera que la afirmación es verdadera.

  2. Verdad como Fruto del Consenso

    Esta teoría fue defendida por el alemán Jürgen Habermas y afirma que la verdad depende del consenso, por lo que lo verdadero es aquello donde hay acuerdo. Para encontrar esta verdad es necesario un diálogo y, para evitar la manipulación, este diálogo tiene que realizarse bajo unas condiciones de igualdad, universalidad y racionalidad.

Actitudes Filosóficas ante la Verdad

Los filósofos y filósofas se han planteado si los seres humanos somos capaces de alcanzar la verdad. Estas son las posturas que se han dado:

  • Dogmatismo: Es posible conocer la verdad con total seguridad. Un dogma es un principio firme y cierto sobre el que se puede construir el conocimiento.
  • Escepticismo: Niega la posibilidad de conocer la verdad, ya que esta es inalcanzable y lo máximo que podemos conocer son afirmaciones probables o verosímiles. Afirma que la mejor actitud ante el conocimiento es la duda, ya que nunca podemos estar seguros de haber alcanzado la verdad.
  • Relativismo: No existen verdades absolutas y universales. Los relativistas creen que lo que consideramos verdadero o falso es relativo, porque depende del punto de vista de cada cual, el momento y el lugar en el que nos encontremos. Esto puede conducir al subjetivismo. El subjetivismo se refiere a que cada uno tiene su propia verdad, lo cual depende de factores individuales.
  • Perspectivismo: La verdad solo se puede captar desde un punto determinado, pero esta presenta un aspecto variable según la persona, los momentos y los lugares. Sí existe una verdad, pero solo podemos contemplarla desde una perspectiva concreta, nuestra limitada realidad, que condiciona la forma en la que la percibimos.

Desinformación, Posverdad y Demagogia

La desinformación es información falsa que se divulga intencionadamente para influir en la opinión pública y ocultar la verdad. Se usa información engañosa y malintencionada para intentar manipular creencias, emociones y opiniones del público, y está relacionada estrechamente con la propaganda ideológica y las fake news o noticias falsas.

La posverdad o “mentira emotiva” es un neologismo que implica la distorsión deliberada de una realidad en la que priman las emociones y las creencias personales frente a los hechos objetivos, con el fin de crear y modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales.

La posverdad es la forma más común de demagogia de nuestros tiempos.

La demagogia es una práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular. Los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

Factores de la Irrupción de la Posverdad en la Actualidad

  • El relativismo: La idea de que el criterio de verdad es subjetivo o utilitario ha ocasionado que, especialmente en el ámbito público, se hayan perdido las referencias objetivas. Frente a ellas, es más importante la opinión personal. Los hechos pierden relevancia y la lógica cede ante lo subjetivo.
  • El emotivismo epistemológico: Más que el punto de vista imparcial, lo importante es la resonancia que la realidad tiene en el interior de cada persona.
  • La ideologización del discurso político: Cuando la fuerza del discurso depende de las emociones y no de hechos objetivos, la contraargumentación es sustituida por el ataque a la persona.

Efectos de la Posverdad

  • Desde el punto de vista individual: Impide formarse una opinión ajustada y objetiva de la realidad, lo que dificulta el acceso a la verdad.
  • Desde el punto de vista social: Acentúa la polarización ideológica y la conflictividad. La verdad es el punto de encuentro entre personas con diversas concepciones ideológicas. Si se desvaloriza, se dificulta la participación ciudadana y el encuentro entre individuos, lo que impide la búsqueda conjunta del bien común.

Todo esto nos recuerda lo esencial que es consultar fuentes fiables, contrastar información y vencer los sesgos que nos inclinan a interpretar la realidad no desde la razón, sino desde la ideología.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *