Friedrich Nietzsche: Vida, Contexto y Crítica a la Cultura Occidental
Friedrich Nietzsche fue catedrático de filología griega en la Universidad de Basilea. Su experiencia en la Guerra Franco-prusiana marcó profundamente su rechazo a Alemania y al nacionalismo. A lo largo de su vida, padeció problemas de salud, muriendo de sífilis y con la razón perdida. Tras su muerte, su hermana, Elisabeth Förster-Nietzsche, manipuló sus escritos para presentarlo como un precursor del nazismo, una interpretación ampliamente debatida y refutada por la mayoría de los estudiosos de Nietzsche.
Contexto Histórico y Cultural del Siglo XIX
El siglo XIX se caracteriza por las revoluciones burguesas, impulsadas por el desarrollo científico-técnico que desembocó en la Revolución Industrial. Paralelamente, se imponen los ideales liberales que permiten el pleno desarrollo del capitalismo. El aumento de la producción, propiciado por la industrialización, lleva al desarrollo de inventos como el teléfono, el ferrocarril y el descubrimiento de la radioactividad. A su vez, las mejoras en la higiene y la medicina producen un aumento demográfico y, en consecuencia, el incremento de una población activa que no puede ser absorbida por el mercado laboral, lo que desemboca en conflictos sociales y en las primeras reivindicaciones laborales. Estas reivindicaciones son a menudo frenadas por el nacionalismo, que a su vez fomenta el antisemitismo.
La Crítica Nietzscheana a la Moral y los Valores
Nietzsche realiza una fuerte crítica a la cultura occidental y su sistema de valores, presentes como modelo de acción y producto de la metafísica y la ciencia. Considerado uno de los ateos más influyentes, Nietzsche fue un gran catedrático de griego. En su célebre obra El Anticristo, condena moral y metafísicamente el cristianismo.
El Hombre como Animal de Valores
Para Nietzsche, el hombre es un animal de valores: los valores no son extrasubjetivos, no tienen existencia sustancial ni objetiva. Básicamente, para él, el conocimiento es igual a valor y juicio, mientras que la razón es secundaria, derivada. Niega la primacía de la razón como facultad principal o definitoria del hombre; la imagen que el hombre tiene del mundo es producto de su actividad, conoce el mundo valorándolo y construye él mismo una imagen del mundo surgida de esos valores.
Los valores forman parte de la realidad humana; el mundo exterior no responde a ningún valor, es como es. Los valores son una creación humana, pues no están presentes en la naturaleza ni en el mundo externo.
La Genealogía de la Moral: Moral de Señores y Moral de Esclavos
En La genealogía de la moral, Nietzsche sostiene que los valores fundamentales imperantes son los que él denomina judeocristianos, los cuales se encuentran divididos en moral de esclavos, del resentimiento y de la debilidad. Con esto, Nietzsche quiere decir que el sistema de valores que ha sido fundamental en el mundo occidental y en base al cual hemos construido una imagen del mundo, tiene su origen en las fuerzas vitales decadentes, niega activamente la vida y convierte al hombre en un esclavo, una criatura débil y resentida.
Básicamente, es una forma de negación de los impulsos más elevados del hombre, asociados al poder, la fuerza y el disfrute de la existencia material. ¿Y cómo es posible que Nietzsche haya llegado a esta conclusión? Para él, hay una ley en la cual se da la dicotomía entre lo bueno y lo malo; y posteriormente, entre lo bueno y lo malvado, que Nietzsche denomina «sistema moral de los señores», considerando bueno aquello que favorecía la vida y aquello que disminuía la vida o la fuerza era considerado como algo malo.
Sin embargo, cuando posteriormente se pasa a denominar la anterior dicotomía a bueno/malvado, funciona de manera contraria, considerando así como malvado aquello que incrementaba el poder. Esta inversión de valores fue llevada a cabo por la corte sacerdotal, pues dicha inversión se realiza como una estrategia para que los débiles dominaran sobre los fuertes.
Nietzsche entiende como fuerte a todo aquel individuo que es capaz de desplegar y desarrollar su voluntad, capaz de aceptar la vida, placeres y dolor de ella con alegría, satisfacción y placer. Y, sin embargo, entiende como individuo débil a todo lo contrario, a quien no puede imponerse a lo que hay fuera de él, a quien no es capaz de disfrutar de la vida.
La Culpa y el Resentimiento como Instrumentos de Dominación
Nietzsche sostiene que la corte sacerdotal es precisamente un grupo histórico que impulsó la moral de los resentidos y esclavos, y que destruyó el antiguo sistema de valores que era originario, puro y respetaba el sentido de la tierra. Los sacerdotes han propiciado ese cambio para poder dominar a los fuertes, y se llevó a cabo mediante la idea de convencer acerca de la culpa y, por supuesto, también del pecado. Entiende que la culpa es la idea que ha servido para alterar radicalmente el sistema de valores bueno/malo, porque la culpa es un instrumento de dominación, un arma que domina mentes y cuerpos. La culpa funciona con el mismo mecanismo que la deuda, algo que hay que pagar por dicha deuda y, por lo tanto, genera una mala conciencia que hay que pagar tanto física como mentalmente, hasta el punto en el que se llega a un momento con tal carga de deudas en el que se comienza a reprimir hasta convertirse así en un esclavo.