1. Dualismo Ontológico: Teoría de la Realidad según Platón
La teoría platónica ontológica es dualista, es decir, distingue dos tipos de realidad:
Mundo Sensible
Es un mundo engañoso, que no nos ofrece la verdadera realidad. Lo obtenemos cuando nos dejamos llevar por los sentidos y no usamos la razón. Este nos ofrece solo apariencias. Es imperfecto y engañoso, y solo nos permite obtener opiniones (doxa). Nos proporciona conocimiento de seres materiales cambiantes que son mera copia de la realidad, de las ideas.
Mundo Inteligible o de las Ideas
Es el mundo verdadero. Lo obtenemos cuando nos liberamos de los sentidos y utilizamos la razón. Este nos ofrece la verdadera realidad, que son las ideas únicas, inmutables, inmateriales, una realidad extramental y jerarquizada, la esencia de las cosas y sus modelos. Solo este conocimiento nos permite obtener ciencia (episteme) porque es el que nos lleva a los conceptos universales. Lo importante de la teoría platónica es que, según él, el mundo inteligible es anterior al sensible. Los seres sensibles (imperfectos) son imitaciones de las ideas, lo cual se denomina idealismo. La idea del Bien es la idea suprema y la cumbre de la jerarquía, que permite que las demás ideas se desarrollen.
2. Dualismo Gnoseológico (Teoría del Conocimiento)
Según Platón, para recuperar el conocimiento de las ideas hay que seguir un camino marcado por el esfuerzo, desde la ignorancia hacia la sabiduría. Este camino se denomina dialéctica y pasa por cuatro fases:
- Dos fases del mundo sensible (doxa): Expuestas a error, cambiantes y sin fundamento sólido:
- Imaginación o conocimiento de imágenes (eikasía): Es el conocimiento que solo nos permite obtener imágenes de la realidad que otros nos proyectan, «copia de la copia». Es el conocimiento que tenemos cuando simplemente repetimos las opiniones de otros como si fueran reales. Es la situación en que se encuentran los esclavos encadenados en el mito de la caverna.
- Creencia (pistis): Es el conocimiento que obtenemos directamente de nuestros sentidos. Es la situación en que se encuentran los esclavos cuando conocen los elementos artificiales (utensilios) causantes de las sombras que se proyectaban en las paredes de la caverna, y los seres naturales que corresponden a las figurillas de hombres y animales.
- Dos fases del mundo inteligible (episteme): Infalibles, seguras, firmes y fundamentadas en razones:
- Pensamiento discursivo (dianoia): Son los objetos matemáticos que se consideran propedéuticos para llegar al mundo de las ideas. Es el conocimiento que se basa en la razón, pero que se apoya en hipótesis. Da por supuestas algunas ideas y se dirige a partir de ellas hacia cosas sensibles. Es la situación en que se encuentra el esclavo cuando se aproxima a la boca de la cueva y ve las cosas iluminadas por el sol, pero no puede mirar directamente a este.
- Inteligencia (noesis): Es el conocimiento de las ideas mismas, que no va de las hipótesis hacia las cosas, sino hacia las ideas mismas. Es el que nos enfrenta a la idea del Bien y el que nos lleva a darnos cuenta de que esta es la causante de todas las demás. Es la situación en que se encuentra el esclavo que sale de la caverna y mira directamente al sol.
El alma pertenece al mundo de las ideas y tenía el conocimiento de estas antes de unirse al cuerpo, pero lo pierde al encarnarse. Si lo persigue, lo recuperará. Conocer es recordar; el conocimiento es reminiscencia. Lo que mueve al ser humano a caminar desde la ignorancia hacia la sabiduría es el eros, el amor, entendido como el reconocimiento de aquello de lo que se carece y su búsqueda. Para Platón, la dialéctica no es solo diálogo para llegar a la verdad, sino también un proceso de purificación del alma.
3. Dualismo Antropológico
Platón tiene una concepción dualista del hombre, al igual que del mundo. Del mismo modo que el mundo de las ideas tiene prioridad sobre el mundo sensible, el alma la tiene sobre el cuerpo. Así podemos distinguir:
- Cuerpo: Es material, impuro, sensible, está lleno de pasiones, apetitos, deseos, instintos. Aprisiona el alma, la corrompe (es causante del mal y la ignorancia del alma). El cuerpo es la cárcel del alma, es un mal y le impide buscar la verdad. Por ello, el alma debe liberarse del cuerpo, debe purificarse.
- Alma: Según Platón, el alma tiene los rasgos del mundo de las ideas, ya que es inmortal, eterna, no cognoscible mediante los sentidos. Además, tiene deseos de tipo intelectual y es un principio vital para el cuerpo. Se une a él de forma accidental y, unida al cuerpo, es «prisionera» del mismo. El alma se encuentra encerrada y encadenada a la ignorancia y la falta de virtud (el cuerpo), como los prisioneros encadenados en la caverna, incapaces de conocer la verdad si no son educados, que no pueden salir al exterior si no son liberados. Platón alude en su obra al proceso educativo como la liberación del prisionero de sus cadenas y curación de su ignorancia. Encerrada en el cuerpo, el alma está atada a los sentidos, un conocimiento confuso que no contiene la verdad: antes de ser educada, el alma se encuentra en un nivel más bajo del conocimiento, la conjetura, sobre las imágenes de los objetos físicos. Esta situación se simboliza en la alegoría a través de las sombras proyectadas en el fondo de la caverna. Detrás de los prisioneros hay otra realidad, los objetos transportados y la hoguera, que se corresponden con el siguiente grado del conocimiento, menos confuso que la conjetura, pero opinión, que es la creencia que corresponde a los objetos en el mundo sensible.