Teoría del Ser
Platón puede considerarse uno de los primeros filósofos en buscar una respuesta a la existencia de las cosas. Su principal inquietud era encontrar un fundamento objetivo para los valores morales, lo que requería una base sólida para sustentar sus ideas. La filosofía platónica se distancia de doctrinas subjetivas, intentando demostrar que la base del conocimiento debe ser objetiva, es decir, independiente de la opinión individual. Este proceso lo lleva a postular un mundo no material: el Mundo de las Ideas.
La filosofía de Platón es dualista, abarcando dos ámbitos principales:
- Ontología: La ciencia del ser, que explora el porqué de las cosas.
- Epistemología: La ciencia del conocimiento, que investiga el cómo y el porqué conocemos.
Partiendo de esta base, Platón busca una explicación general de todo lo que existe, un principio o arché, como lo llamaban los griegos. Este principio se entiende en dos sentidos:
- Como origen o comienzo de todo.
- Como base o fundamento de todo, aquello sin lo cual nada existiría.
Este principio no tiene por qué ser material, pero debe permitirnos comprender por qué cada cosa es como es. Las Ideas, entidades no materiales, son los modelos o arquetipos que sirven de base para las cosas del mundo sensible, las cuales las imitan y adquieren sus propiedades. Esta es la definición platónica de las Ideas.
Las Ideas son inmateriales, inmutables, eternas y perfectas, constituyendo el verdadero Ser. Existen independientemente de las cosas sensibles y son racionales, accesibles no a través de los sentidos, sino de la razón. Son la causa del ser de las cosas, determinando su esencia y propiedades. Además, son universales, cada Idea es modelo de un conjunto de objetos.
El Conocimiento y la Epistemología
La esencia de las cosas y la verdadera causa de las Ideas se revelan mediante la inteligencia y el razonamiento. Para alcanzar una sabiduría verdadera, debemos trascender las apariencias del mundo sensible y centrarnos en la razón. Conocer la Idea es conocer la esencia de cada ser, su porqué, su cómo y sus afinidades.
La epistemología platónica se basa en la razón como herramienta para comprender las Ideas y sus interrelaciones. Los sentidos, por otro lado, nos proporcionan opiniones (doxa), un conocimiento incompleto y equívoco. La opinión se basa en la información sensorial, sin acceso a las Ideas, y por lo tanto, desconoce la verdadera causa del ser de los objetos. Es un conocimiento subjetivo, variable y basado en la experiencia, que nos muestra cómo pueden comportarse las cosas, pero no con certeza.
La opinión se limita a las apariencias, sin comprender el porqué de las cosas ni sus afinidades, siendo un conocimiento imperfecto. El conocimiento verdadero (episteme), en cambio, se obtiene mediante la ciencia, que es el conocimiento del ser y de los principios de las cosas: las Ideas. Conociendo la Idea, conocemos el ser de todas las cosas.
La ciencia es un conocimiento objetivo, basado en el descubrimiento racional de las Ideas. Es un conocimiento necesario, ya que las Ideas son inmutables y no pueden ser de otra manera. La ciencia nos proporciona el conocimiento del porqué de las cosas y su función. Sin embargo, el conocimiento completo solo se alcanza al conocer la Idea del Bien, el principio de toda la realidad.
El conocimiento de las Ideas comienza cuando se utiliza la razón y se trascienden los sentidos. Para obtener la verdadera ciencia, se requiere un conocimiento profundo y sistemático de las Ideas, organizadas jerárquicamente, ascendiendo de unas a otras hasta alcanzar un conocimiento completo.