Los Sofistas y la Evolución de su Función
Los sofistas eran maestros de oratoria ambulantes que viajaban entre las polis enseñando retórica y oratoria, con el objetivo de persuadir al público. Su actividad se desarrollaba en el contexto de la democracia ateniense, donde la participación política era fundamental, aunque restringida a hombres libres con ascendencia ciudadana. El propósito principal de su enseñanza era formar a futuros políticos. Sin embargo, la segunda generación de sofistas adoptó posturas relativistas y escépticas, lo que contribuyó a una percepción peyorativa de su función. Este cambio se atribuye a su estilo de vida itinerante, que les exponía a la diversidad cultural, interpretándola como relativismo moral. Su método de enseñar a defender tanto una tesis como su antítesis también contribuyó a esta imagen negativa.
La Vía de la Interioridad
La vía de la interioridad, resumida en la máxima «Conócete a ti mismo», se centra en el alma como núcleo de la personalidad moral e intelectual. Además del autoconocimiento, esta vía promueve el perfeccionamiento y cultivo del alma a través del estudio y las buenas acciones. Sócrates es considerado el principal exponente de esta filosofía, y Agustín de Hipona también la incorporó en su pensamiento.
El Origen de «Sólo sé que no sé nada»
La famosa frase «Sólo sé que no sé nada» se atribuye a Sócrates. Representa la conciencia de que la ignorancia siempre supera al conocimiento.
El Método Socrático
El método socrático se basaba en el diálogo y la interrogación para alcanzar conclusiones colectivamente. Se divide en dos fases: 1. Ironía (fase destructiva) y 2. Mayéutica (fase constructiva).
Doxa y Episteme
Platón distinguía entre el mundo sensible y el mundo inteligible (de las ideas). En el mundo sensible, según Platón, reside la doxa (opinión), ya que la constante mutabilidad impide el conocimiento verdadero. En el mundo inteligible, la auténtica realidad, se encuentra la episteme (ciencia).
Las Fases del Alma según Platón
Para Platón, el alma proviene del mundo de las ideas y pasa por tres fases: 1. Metempsicosis: el alma posee conocimiento innato y regresa al mundo de las ideas entre reencarnaciones. 2. Anámnesis: al encarnar en un cuerpo, el alma olvida su conocimiento previo. 3. Reminiscencia: el proceso de aprendizaje es en realidad un recuerdo del conocimiento innato.
Aristóteles: El Padre de la Metafísica
Aristóteles es considerado el padre de la metafísica. Su realismo postula que las esencias residen en la realidad misma, y el conocimiento se adquiere mediante la abstracción, que es la captación mental de la esencia.
Afirmaciones Antropológicas de Aristóteles
- Cuerpo y alma como principios esenciales del hombre.
- El alma como forma sustancial.
- El hombre como unión sustancial de cuerpo y alma.
La Ataraxia Epicúrea
Los epicúreos, pertenecientes a la filosofía helenística, buscaban la felicidad a través de la ataraxia, la imperturbabilidad del espíritu. Para alcanzarla, proponían: 1. Eliminar los temores (a la muerte y a los dioses). 2. Calcular prudentemente los placeres. 3. Evitar la política.
El Determinismo Estoico
El estoicismo, fundado por Zenón de Citio, también forma parte de la filosofía helenística. Buscaban la felicidad mediante la apatía, la imperturbabilidad del espíritu, alcanzada a través de la premisa «vivir conforme a la naturaleza». El estoicismo implica un determinismo, ya que considera que todo sucede necesariamente, negando la libertad individual.
La Reconciliación Filosófica y Religiosa
Agustín de Hipona intentó reconciliar el cristianismo con el neoplatonismo, mientras que Tomás de Aquino buscó la armonía entre el cristianismo y el aristotelismo.
La Metafísica del Ser en Tomás de Aquino
La metafísica de Tomás de Aquino se basa en la esencia y el ser como principios del ente. La esencia define al ente, mientras que el ser es su existencia en la realidad. A diferencia de Aristóteles, Tomás de Aquino se centra en el ser y la existencia de Dios, además de demostrar la inmortalidad del alma.
La Teología Natural en Tomás de Aquino
La teología natural de Tomás de Aquino se fundamenta en la ontología. Estudia la existencia de Dios a través de las cinco vías (a posteriori, de la experiencia) y su esencia, definiéndolo como «Ipsum esse subsistens» (Mismo ser subsistente).
Tomás de Aquino y Guillermo de Ockham: Razón y Fe
Tomás de Aquino consideraba que el conocimiento por la fe y la razón eran distintos pero complementarios. En contraste, Guillermo de Ockham sostenía que se oponían y excluían mutuamente.