Explorando los Fundamentos de la Filosofía: Teoría, Práctica, Conocimiento y Verdad

Diferencia entre filosofía teórica y práctica y sus principales disciplinas

La filosofía teórica aborda cuestiones sobre cómo es el mundo y cómo lo conocemos. La filosofía práctica se centra en cómo vivir en el mundo y en la conducta humana. Estas dos ramas resumen los problemas fundamentales que preocupan al ser humano: el pensamiento (filosofía teórica) y la acción (filosofía práctica).

Dentro de la filosofía teórica, encontramos:

  • Gnoseología: Teoría del conocimiento. Estudia la posibilidad, el origen y el alcance del conocimiento.
  • Lógica: Teoría del razonamiento. Estudia los razonamientos válidos, aquellos que garantizan alcanzar conclusiones verdaderas si se parte de premisas verdaderas.
  • Metafísica: Teoría de la realidad. Reflexiona sobre todo lo que existe; trata del ser en general.

Dentro de la filosofía práctica, encontramos:

  • Ética: Estudia la conducta humana individual y su sentido moral.
  • Filosofía política: Trata sobre la colectividad, sobre cuál es la mejor manera de vivir.

Concepción entre conocimiento científico y relato mítico

El conocimiento científico se basa en la observación y la experimentación, mientras que el relato mítico es un producto de la imaginación. El relato mítico pretende ser verídico e indudable porque es incontrastable; por el contrario, el conocimiento científico es provisional. El relato mítico es incapaz de predecir fenómeno alguno y es anónimo, formando parte de una cultura. El conocimiento científico, en cambio, tiene un autor. El conocimiento científico busca descubrir las causas y permite la transformación del medio gracias a las aplicaciones tecnológicas, mientras que el relato mítico narra historias protagonizadas por seres sobrenaturales y no permite transformar el mundo ni producir tecnología.

Comparación entre filosofía, ciencia y teología

La teología es la ciencia que estudia las características y propiedades de la divinidad. Se diferencia de la filosofía en que la teología toma como punto de partida la verdad revelada por Dios en los libros sagrados, mientras que la filosofía cuestiona todo principio o idea; la filosofía es crítica, mientras que la teología es dogmática.

La filosofía y la ciencia tienen en común que ambos discursos parten de la realidad y no dan ninguna idea por sentada; son discursos racionales que emplean el razonamiento para sustentar sus ideas. Sin embargo, existen diferencias importantes. Las preguntas científicas son concretas, mientras que las filosóficas son más generales. El conocimiento científico utiliza el método hipotético-deductivo, mientras que la filosofía emplea exclusivamente el razonamiento para establecer un análisis. La ciencia aspira a predecir y explicar fenómenos, mientras que la filosofía se preocupa por lograr una comprensión general de la realidad.

La razón

La razón se entiende como la facultad de deliberar, sopesar entre distintas alternativas para escoger la mejor, y justificar las decisiones. Con la razón se completa el último de los elementos imprescindibles para que haya conocimiento, pues es la que justifica si un enunciado es verdadero o falso.

La racionalidad se define como el uso de la razón para escoger las mejores razones, lo que da lugar a dos tipos:

  • Racionalidad teórica: Uso de la razón para escoger las mejores razones por las que una afirmación es considerada verdadera.
  • Racionalidad práctica: Uso de la razón para escoger los medios más adecuados para lograr un objetivo determinado.

La irracionalidad también puede entenderse en dos sentidos:

  • Irracionalidad teórica: Cuando una creencia está basada en criterios de verdad absurdos.
  • Irracionalidad práctica: Cuando las acciones que se realizan conducen precisamente a lo contrario que se quiere conseguir o acaban suponiendo un daño para uno mismo.

Concepciones filosóficas sobre la verdad

Para saber si una proposición es verdadera, hay que contrastarla con la realidad. En esta concepción, la verdad se considera como una propiedad de las proposiciones. Aristóteles fue el primero en definir la verdad como adecuación, pues se da cuando hay una correspondencia entre lo que se dice y la realidad.

La posición filosófica que rechaza la idea de verdad se conoce como relativismo. Según esta concepción, no hay verdades absolutas ni objetivas porque no existe un criterio único que permita evaluar si una creencia es verdadera. Dicha evaluación dependerá del contexto, que no es único sino múltiple.

Una forma extendida del relativismo es el perspectivismo, que defiende la existencia de diferentes puntos de vista desde los que se puede captar la realidad, de tal modo que cuantas más perspectivas se tengan en cuenta, se tendrá una visión más completa de lo que se está estudiando.

Mito, magia y filosofía

Los mitos son narraciones situadas fuera del tiempo histórico, protagonizadas por seres extraordinarios, que explican la creación de algún elemento de la naturaleza.

La magia supone creer en la existencia de individuos con poderes sobrenaturales que desafían las leyes naturales.

La filosofía es un discurso racional y argumentado basado en buscar razones que aspiran a conocer la verdad. Sin embargo, tanto el mito como la magia se fundamentan en la imaginación.

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