Fe y Razón en la Edad Media
La Relación entre Fe y Razón
La relación entre fe y razón es un tema dominante en la Edad Media. Se observa una transición desde un predominio de la fe hacia una mayor valoración de la razón, especialmente al final de este período. La discusión sobre fe y razón no solo aborda la cuestión de la verdad revelada versus la verdad razonada, sino también la relación entre Iglesia y Estado.
Intentos de Demostración Racional de la Existencia de Dios
Mientras que San Agustín no sintió la necesidad de demostrar racionalmente la existencia de Dios, considerándola evidente, otros autores, como Santo Tomás, se interesaron en la demostración racional de la existencia de Dios.
Mundo Celestial vs. Mundo Terrenal
Al comienzo de la Edad Media, las cosas del mundo terrenal eran vistas como perecederas, predominando el rechazo hacia lo terrenal como un obstáculo para alcanzar lo celestial. A medida que avanza la Edad Media, lo terrenal adquiere más importancia, y se observa una transición desde una concepción platónica del mundo hacia una aristotélica.
La Cuestión de los Universales
Un universal es un término con el que designamos a muchos sujetos. La controversia surge al intentar determinar la realidad exacta a la que nos referimos con ese término.
Libertad Humana
El cristianismo, en sus orígenes, se presenta como una doctrina revelada con el fin de salvar al hombre. Con el paso de los años, adquieren importancia las afirmaciones filosóficas. El cristianismo, desde sus inicios, aborda temas que ya habían sido reflexionados por muchos filósofos, como el alma y la verdad.
Diversas Soluciones a la Relación Fe/Razón
Ante el problema de las relaciones fe/razón, se han dado diversas soluciones: una conciliadora, mayoritaria a lo largo de la Edad Media, y otra de oposición, en la que se afirma que filosofía y teología son mundos distintos, imposibles de conciliar.
Posiciones de los Padres de la Iglesia
San Agustín
San Agustín considera el cristianismo como la única doctrina capaz de solucionar los problemas. Valora también la filosofía y la considera como una doctrina revelada, anterior a la venida de Cristo, llegando a calificar de santos a algunos filósofos de la antigüedad, como Sócrates.
Orígenes de Alejandría
El escritor Orígenes de Alejandría (siglos II y III d.C.) realiza una síntesis entre filosofía y teología, valorando sobre todo el conocimiento, lo que le valió ser tachado de hereje.
La Escuela de Alejandría
Esta misma valoración de la razón se encuentra en casi todos los padres de la Iglesia, como es el caso de la escuela de Alejandría, que utilizan la filosofía como lugar de conocimiento.
Oposición entre Fe y Razón
Hay autores que piensan que hay una oposición entre ambas. Afirman que fe y razón son incompatibles y consideran que los filósofos son herejes. La revelación hay que aceptarla tal como es y no se debe racionalizar. Su frase más famosa es: «Creo porque es absurdo no hacerlo».
La Actitud Conciliadora de San Agustín
San Agustín mantiene una actitud conciliadora entre fe y razón. No se preocupa de esclarecer hasta dónde llega cada una porque ambas tienen el mismo objetivo, que es la verdad cristiana. La razón por sí misma no puede alcanzar la verdad, pero sí es importante comprender lo que se cree. San Agustín se pregunta cómo podemos llegar a conocer las verdades profundas. Después busca las respuestas en el escepticismo y tampoco las encuentra. Más tarde la busca en el Cristianismo y dirá que el conocimiento sensible será el de las cosas del mundo y que se accede a él a través de los sentidos y es un nivel inferior. San Agustín encuentra soluciones de cómo acceder a las verdades fundamentales mediante 3 pasos:
- Fe y razón pertenecen a ámbitos diferentes.
- La fe orienta y guía la razón, y lo expresa diciendo: «Cree para entender», es decir, la fe es fundamental para poder conocer las verdades profundas. De ahí que el cristiano que piensa y el filósofo creyente son inseparables.
- La razón contribuye a esclarecer los contenidos de la fe, siempre dentro de unos límites porque hay verdades reveladas que no son demostradas.
San Agustín (354-430)
Hijo de un pequeño propietario pagano y de madre cristiana, la futura Santa Mónica, vivió en su familia los dos mundos presentes en el imperio: el paganismo y el cristianismo. Con 19 años se hace adepto al maniqueísmo, que afirma la existencia de un principio del bien y un principio del mal. Después abandona y se hace adepto al escepticismo. En el año 383 se traslada a Roma y abre una escuela. Escucha los sermones de San Ambrosio y se convierte al cristianismo. Se hace sacerdote y lo nombran obispo hasta su muerte.
Factores que Influyen en San Agustín:
- La filosofía helenística entra en decadencia.
- Aparece una filosofía de gran calidad, que es la de Plotino, que incluía una visión sobrenatural de la vida y del mundo.
- Hundimiento moral y político del mundo romano.
- Aparece un nuevo pensamiento y una nueva religión que se va extendiendo, que es el cristianismo.