Introducción a la Filosofía: Desde los Presocráticos hasta la Ciencia Moderna

¿Qué es la Filosofía?

La palabra filosofía proviene del griego antiguo: philo significa «amor» y sophia, «sabiduría». La filosofía se basa en cuestionar lo establecido, en dudar y preguntarse por las cosas ya asentadas, tratando de llegar a la verdad. No todo lo que vemos es la realidad, sino que es una apariencia, y la filosofía se trata de eso, de investigar y de conocer la verdad para sacar nuestras propias conclusiones. No significa que todo el mundo se cuestione las cosas; muchas veces, las personas viven creyendo en esas apariencias y con ellas se satisfacen. Pero al entrar en crisis, uno piensa, y al pensar, analiza y reflexiona. Gracias a eso, uno empieza a hacer filosofía. El hombre hace filosofía porque es un ser racional y es por eso que busca respuestas y reflexiona sobre la realidad de una manera diferente a todo otro ser creado.

Etapa Prefilosófica

La sociedad era aristocrática, agrícola y guerrera, estructurada en los nobles, que vivían en ocio y eran dirigentes de guerras, y el pueblo, agricultor y ganadero. Hay poco lugar para las ideas de derecho, justicia e igualdad. Los nobles eran los únicos que poseían la llamada «virtud» y tenían acceso a determinados bienes y capacidad de votar.

Etapa Filosófica

La filosofía surgió en las colonias de Asia Menor gracias a la conjunción de varios factores:

  • Se consolidan las polis o ciudades-Estado.
  • Se produjeron intensos movimientos de expansión colonial.
  • Se consolida la estructura debido a la transformación de los caracteres fenicios.
  • Se produce una mayor participación ciudadana en la vida política.

Del Mito al Logos y Más Allá

La filosofía surge en el momento en el que el mito pierde su vigencia y empieza a desmoronarse. Deja de convencer la interpretación de la realidad que está vigente en su época o al darse cuenta de que las respuestas que los mitos ofrecen no les permiten saber lo que pasa y, por lo tanto, no se sienten seguros. En la nueva mentalidad que quiere abrirse, todo tiene su propia ley y no depende de la voluntad o el capricho de nadie. El hombre con mentalidad mítica se siente rodeado de un mundo que obedece a fuerzas mágicas y es por eso que mito y ciencia son incompatibles, ya que las leyes científicas sobre el acontecer del hombre o la naturaleza tratan de expresar y explicar las cosas. Los mitos son incompatibles con la libertad humana al considerar que el hombre está sometido a la voluntad de los dioses que deciden su destino. Al entrar en crisis con esto, se pusieron a buscar respuestas y empezaron a existir posturas y respuestas más racionales apoyadas en un esfuerzo por entenderlas en sí mismas y por la mente, no por la mitología.

El Valor de la Filosofía según Russell

Bajo la influencia de la ciencia o de los negocios prácticos, se inclinan a dudar que la filosofía sea algo más que una ocupación inocente. Las ciencias físicas son útiles, no solo por su efecto sobre el que las estudia, sino más bien por su efecto sobre los hombres en general. En el mundo actual, los bienes del espíritu son por lo menos tan importantes como los del cuerpo y es por eso que el valor de la filosofía debe hallarse entre los bienes del espíritu. La filosofía aspira al conocimiento que da la unidad y el sistema del cuerpo en las ciencias y el que resulta del examen crítico del fundamento de nuestras convicciones, prejuicios y creencias.

Filosofía Griega

La filosofía antigua abarca desde el siglo VI a.C. hasta la irrupción del cristianismo en el Imperio Romano. Esta etapa se caracterizó por la actitud de asombro de los pensadores ante la Naturaleza. Los antiguos creían que el cosmos existía desde siempre y que tanto los dioses como los hombres formaban parte de él. En la Filosofía Griega, existieron diversas Escuelas de Pensamiento. La filosofía nace en el siglo VI a.C. y, según Aristóteles, nace con los «7 sabios de Grecia», conocidos como presocráticos. Estos desarrollaron su pensamiento antes de Sócrates y consideraban que la base de toda realidad se encontraba en el Arjé. Indagaban un primer principio y explicaban que todas las cosas tienen algo en común y eso es su origen, el principio último y eterno que todo lo originó y, por lo tanto, está presente en todo. Los griegos se asomaban, se deslumbraban y descubrían con otros ojos el orden y la armonía existente en esa naturaleza. El mundo es un cosmos ordenado y bello, no un caos. Los misterios de la naturaleza deben ser explicados desde ella misma. Para explicarlos, se recurre a la noción de esencia, esto es, lo que permanece a pesar de los cambios de apariencia y supone unidad en las cosas frente a la multiplicidad de sus estados y apariencias o diversidad de individuos. Pero los griegos pensaban que los sentidos no bastaban para proporcionar tal conocimiento, sino que se requiere un esfuerzo intelectual para captar la naturaleza o el ser de las cosas.

Sofistas

Se desarrollaron en Atenas, sin embargo, eran extranjeros afincados en Atenas o que residían temporalmente allí. Estos personajes eran profesores itinerantes que iban de ciudad en ciudad enseñando, lo cual hacía que adquirieran información y experiencias. Su programa era variado: gramática, interpretación de los poetas, filosofía de los mitos y de la religión, entre otros temas. Pero básicamente profesaban la enseñanza del arte de la retórica. Estos exigían una remuneración económica por lo que enseñaban. Platón planteaba que «los Sofistas no hablan ni escriben sino para engañar y enriquecerse y no son útiles para nadie». Los Sofistas enseñaban el arte de la palabra, instruir y entrenar, sin embargo, al usar esto para favorecer su vida política fue lo que generó una mala imagen en ellos. Los Sofistas procuraban reunir primero una gran cantidad de observaciones sobre hechos particulares y luego sacaban conclusiones. Estos no pretendían establecer normas objetivas basadas en una verdad necesaria, en cambio, la vieja filosofía buscaba la verdad objetiva acerca del mundo, mientras que a los Sofistas no era la verdad objetiva lo que les interesaba, eran sus fines prácticos y no especulativos.

La Ciencia

La ciencia (o más bien las ciencias), como se entiende actualmente, se ocupa de descubrir verdades comprobables por observación o experimentación, referentes a partes o regiones de la realidad (la física, la estabilidad o el movimiento de los cuerpos; la química, su constitución interior; la biología, las propiedades de los seres vivos, etc.). El método científico es observar, suponer, experimentar, verificar. La ciencia busca soluciones definitivas a los problemas que se plantea. Cada problema es nuevo y su solución se apoya en las soluciones a problemas anteriores.

La Filosofía

La filosofía se ocupa de buscar un sistema congruente de respuestas a preguntas sobre el conjunto de la realidad: el mundo, el hombre y el papel del hombre en el mundo. El método filosófico consiste en observar y razonar, no busca soluciones definitivas, sino respuestas lógicas. Muchas veces se repiten las mismas preguntas y se encuentran nuevas respuestas, que confirman, modifican o cancelan las anteriores.

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