Contexto Histórico
Karl Marx (1818-1883) vivió y creó su obra durante el siglo XIX, paralelamente a la consolidación de la Revolución Industrial. Presenció las revoluciones liberales que debilitaron el poder político de la nobleza, mientras la burguesía tomaba las riendas de la economía y el poder político. Estas revoluciones impulsaron el reconocimiento de derechos políticos y el control del Estado mediante elecciones censitarias.
Económicamente, el liberalismo burgués proponía que el Estado se mantuviera al margen de la economía, dejándola a la ley de la oferta y la demanda, con la única función de garantizar la propiedad privada. A esta sociedad burguesa se le denominó sociedad capitalista.
Para comprender el pensamiento de Karl Marx, es crucial entender el contexto que condicionó la génesis de sus ideas, especialmente entre 1840 y 1848. En Alemania, el reinado de Federico Guillermo de Prusia, con su pensamiento conservador, generaba descontento entre liberales e intelectuales. Las ideas progresistas francesas provocaron un aumento de la censura y la represión en la corte alemana.
Ante la falta de una clase obrera movilizada, la oposición al conservadurismo se canalizó a través de intelectuales, escritores e historiadores que defendían sus ideales revolucionarios en periódicos y revistas. La actividad filosófica ganó importancia, sustituyendo las acciones revolucionarias en las calles.
Europa presenció movimientos revolucionarios, en los que Marx influyó, como la revolución de 1848. A pesar de la desigualdad económico-social, la industrialización avanzaba, culminando con la Revolución Industrial, que Marx y Hegel analizaron desde la perspectiva del capitalismo. La industrialización requería materias primas y nuevos mercados, lo que llevó a la burguesía a presionar a los Estados para implementar políticas coloniales. Marx veía esto como la internacionalización de la explotación entre propietarios y asalariados.
En Europa, existían grandes desigualdades entre la burguesía y la clase trabajadora. La pobreza, la explotación colonial y la imposibilidad de conquistas sociales en el Estado liberal convencieron a Marx de que los trabajadores debían crear sus propios medios de lucha, cuestionando el sistema político-económico.
Liberalismo y nacionalismo se nutrieron de la libertad encarnada por el romanticismo, realismo y naturalismo, que reflejaban la precaria situación de gran parte de la sociedad.
En 1849, Marx se trasladó a Londres, iniciando su última etapa. Publicó obras como Contribución a la crítica de la economía política (1859) y El Capital (tres volúmenes).
Contexto Filosófico
El pensamiento marxista aborda el análisis de la historia y la sociedad capitalista, influenciado por corrientes como el idealismo de Hegel. Aunque el materialismo histórico marxista se opone al idealismo, Marx incorpora, con su propia interpretación, dos elementos hegelianos: el concepto de alienación y la concepción dialéctica de la realidad y su historia (tesis, antítesis y síntesis).
El idealismo hegeliano dio lugar a la izquierda hegeliana, con Feuerbach como su representante más influyente en Marx. Marx se nutrió de la crítica de Feuerbach al materialismo mecanicista, que consideraba una forma de idealismo. La izquierda hegeliana defendía que las verdaderas cadenas del hombre se encontraban en sus ideas. Para Marx, «no es la conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la conciencia». Por tanto, la izquierda hegeliana también veía el mundo invertido. Marx asumió de Feuerbach la idea de que Dios es una proyección humana de cualidades positivas, pero defendió que el ser humano no tiene naturaleza, sino historia.
En París (1843), Marx conoció a los seguidores de Saint-Simon, las ideas de Fourier y las posiciones de Owen. Marx y Engels calificaron estas propuestas como «las primeras auténticamente socialistas», pero criticaron que no identificaban las condiciones para la liberación del proletariado dentro del sistema industrial, calificándolas de socialismo utópico. También conoció el anarquismo de Proudhon y Bakunin. Este movimiento, más sindicalista que socialista, chocó con Marx en la Primera Internacional (1864), de la cual Bakunin fue expulsado por creer que la revolución vendría del campesinado, no de los obreros, y por proponer la supresión del Estado, que según Marx solo desaparecería con la sociedad comunista.
En París, Marx se adentró en la economía política, disciplina que focalizaría sus esfuerzos. De este saber, originado en Adam Smith y David Ricardo, intuyó la mejor herramienta para explicar las condiciones materiales de la vida humana. Marx asumió el aparato teórico de la economía política, pero criticó el análisis que estos autores hacían del capitalismo.
Etapas de la obra de Marx (1818-1883)
- En 1841 se doctoró con Diferencias entre la filosofía de Demócrito y Epicuro.
- De 1842 a 1848 se produce su etapa de mayor riqueza intelectual, en un período de efervescencia política esencial para su desarrollo. Colaboró en la Gaceta del Rin y en los Anales franco-alemanes.
En este período, tuvo encuentros con grupos revolucionarios socialistas y comunistas, trabajadores alemanes exiliados y con Friedrich Engels, con quien fundamentó su pensamiento. Obras de esta etapa: Crítica a la filosofía del Estado de Hegel (1844), Manuscritos económicos-filosóficos (1844), La sagrada familia (1845, con Engels), La ideología alemana (1845), Tesis sobre Feuerbach (1845), La miseria de la filosofía (1847, dedicada a Proudhon), Manifiesto del Partido Comunista (1848).