Nietzsche: Vida, Obra y Crítica a la Cultura Occidental

Contextualización

Contexto histórico en el que vivió Nietzsche y lugar que ocupa en la historia de la filosofía

Contexto histórico (siglo XIX)

La primera industrialización ya había tenido lugar en Europa y estaba en marcha la segunda. El desarrollo económico se había realizado a costa del trabajo y de la vida de mucha gente (la clase obrera). Esto había originado una clase alta, muy enriquecida, pero carente de valores morales. Como reacción a la nueva estructura social, habían surgido los socialismos, que luchaban contra el elitismo y proponían una igualdad. Consecuencia de esa situación es el nacimiento de las filosofías de la sospecha (Marx, Nietzsche, Freud), que denuncian que detrás de las grandes construcciones filosóficas se encierran intereses inconfesables. El pensamiento de Nietzsche pertenece a este grupo de filosofías de la sospecha, centrado, en este caso, en una crítica a la cultura occidental, al igualitarismo socialista y, sobre todo, a la filosofía. Para Nietzsche, la filosofía griega es el elemento principal de la civilización occidental y el origen de todos sus males. Es importante señalar que el movimiento romántico ya había triunfado totalmente en Europa. La idea de una superación de la racionalidad a través de los sentimientos del hombre estaba en plena vigencia. Por eso, el estilo y la obra de Nietzsche son fundamentalmente de carácter literario. No forja un sistema de pensamiento, ni expone sus ideas de modo sistemático y conceptual, sino que exhibe sus pensamientos mediante un lenguaje personal y subjetivo, con aforismos breves y metáforas brillantes.

La vida de Nietzsche está totalmente vinculada a su proyecto filosófico, y se puede dividir en tres periodos:

  • Su primer periodo (1869-76) o periodo romántico, se caracteriza por obras filológicas y de inspiración romántica. La metáfora dominante es la contraposición entre Dioniso y Apolo. El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música (1872), La filosofía en la época trágica de los griegos (1874) y Consideraciones intempestivas (1873-76).
  • Su segundo periodo (1877-82), que podríamos llamar cientifista e ilustrado, está influido por el positivismo inglés y la Ilustración francesa. Destacan sus obras Aurora (1881) y La Gaya ciencia (1882).
  • Su tercer periodo (1883-89): crítica a la cultura occidental, es el más característico y desarrolla sus temas más importantes: Así habló Zaratustra (1883-85), en donde su estilo y pensamiento alcanzan su madurez. Ahí expone sus ideas sobre el superhombre y la transmutación de los valores. Otras obras de este periodo son Más allá del bien y del mal (1886), Genealogía de la moral (1887) y El crepúsculo de los ídolos (1889).

En 1889 fue internado en un psiquiátrico, tras sufrir un colapso mental del que nunca se recuperaría. Murió en 1900, en Weimar (Turingia).

La influencia de Nietzsche ha sido enorme no solo en filosofía, sino en muchos ámbitos del pensamiento y, sobre todo, en el modo en que muchas personas conciben hoy la vida. Ciertamente, su pensamiento no fue bien recibido al inicio. Sin embargo, Heidegger dio lecciones durante 10 años sobre este pensador y las publicó en 1961 con el título Nietzsche. Esto contribuyó a la consideración de Nietzsche como un gran filósofo y, desde entonces, no ha dejado de ser leído, comentado y estudiado. Para muchos, es considerado como la figura más representativa de la filosofía contemporánea y como el más importante “maestro de la sospecha”. Gran parte de la filosofía de la segunda mitad del siglo XX depende de Nietzsche. En concreto, ha influido en el existencialismo, el postestructuralismo y, sobre todo, la posmodernidad en todas sus variantes y pensadores.

Título y tema

Se trata de El crepúsculo de los ídolos, su última obra, que vio la luz a los pocos días de que sufriera el colapso mental. Mientras estaba trabajando en La voluntad de poder, de la que pensaba que sería su obra definitiva, decidió entre 1887 y 1888 hacer un compendio de su filosofía aprovechando sus numerosos apuntes. El resultado fue El crepúsculo de los ídolos. Él mismo escribe que es una especie de inicio al conjunto de su filosofía. Ídolos quiere decir verdades admitidas habitualmente.

Nietzsche se propone fustigar todo lo que se entiende por verdad, ya que la verdad es, para él, la forma más clara de la decadencia. En esta obra, Nietzsche ataca toda religión, a los escritores, los músicos, las doctrinas político-sociales y muy especialmente critica e insulta a casi todos los filósofos. De ellos, apenas salva a Heráclito, Maquiavelo y Hegel. De la realidad, lo único que aprecia son las apariencias, las pasiones y los instintos. El texto que comentamos recoge la esencia de la crítica de Nietzsche a los filósofos.

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