René Descartes: Razón, Método y la Búsqueda de la Verdad

René Descartes y el Inicio de la Filosofía Moderna

René Descartes es una figura central en la historia de la filosofía, considerado el máximo representante del racionalismo y un pensador clave en la transición hacia la filosofía moderna. Su pensamiento, de carácter antropológico, gira en torno al hombre y marca el comienzo de la Edad Moderna. Descartes deposita una confianza total en la razón como la facultad que puede conducir al ser humano al conocimiento verdadero, por encima del conocimiento sensible.

La Razón y el Método Cartesiano

Descartes se propuso construir una filosofía nueva, que superara los errores acumulados por la tradición medieval. Consideraba que los filósofos tradicionales habían incurrido en innumerables disparates. Al reflexionar sobre lo aprendido, partió de una valoración de la razón como la única capaz de fundamentar un saber auténticamente cierto. De hecho, afirmaba que el buen sentido, o razón, es la cosa mejor repartida del mundo, pues todos creen tener la suficiente. Sin embargo, el problema radica en que no se utiliza correctamente. Por lo tanto, se hace necesario un buen método para guiarla.

Descartes se inspiró en los matemáticos y en los físicos, quienes habían sustituido los métodos escolásticos por el método científico. Su objetivo era dotar a la filosofía de un método semejante, que permitiera dejar atrás las viejas disputas y producir resultados seguros. Por eso, considera a la razón como la sustancia de la subjetividad humana, capaz de conocerlo todo y resolver todos los problemas que se le planteen. Una razón creadora e intuitiva, capaz de reconstruir deductivamente todas las verdades, con independencia de los datos de la experiencia.

Para dirigir bien la razón y encontrar la verdad en las ciencias, Descartes crea un método filosófico. De él esperaba obtener la certeza. El problema del conocimiento en la Edad Moderna se planteaba de la siguiente manera: ¿Cómo podemos estar plenamente seguros de que la realidad se corresponde con la idea que tenemos de ella en nuestra mente? Esta cuestión implicaba un giro gnoseológico respecto al planteamiento clásico griego, pues ya no se preguntaban por el ser, sino por el conocimiento que el sujeto tiene del mismo. Por eso, Descartes se basará en la razón, a la que considera la sustancia de la subjetividad humana.

Descartes define el método como el conjunto de reglas simples y fáciles que hacen imposible, para quienes las sigan atentamente, confundir lo verdadero con lo falso, lo que conducirá a la certeza. Trató de condensar su método en unas pocas reglas, que fuesen efectivas y sencillas de usar.

Las Cuatro Reglas del Método Cartesiano

En su obra «Discurso del Método«, Descartes resume su método en cuatro reglas fundamentales:

  1. Evidencia: Consiste en no admitir nada como verdadero a menos que se presente a la mente con total evidencia, es decir, con tal claridad y distinción que sea imposible ponerlo en duda. Por claridad se entiende la presencia inmediata de una idea a la mente, y por distinción, la imposibilidad de confundir esa idea con otra. La razón, por lo tanto, parte de verdades que capta intuitivamente, sin necesidad de más prueba que su propia evidencia. La verdad es construible en un proceso mental.
  2. Análisis: Consiste en dividir cada una de las dificultades conceptuales que encontremos en tantas partes simples como sea posible, descomponiéndolas para comprenderlas mejor. Del análisis obtendremos conceptos claros y precisos, que serán como las piezas elementales con las que construir pensamientos y proposiciones claras. Esto permitirá superar los prejuicios y dogmatismos acumulados por la tradición.
  3. Síntesis: Es la regla del orden, y prescribe reconstruir todas las proposiciones, utilizando los conceptos resultantes del análisis, comenzando por los problemas más simples y avanzando paulatinamente hacia los más complejos. De tal síntesis surgen las teorías sobre la realidad.
  4. Recapitulación: Prescribe realizar en todas las etapas revisiones tan generales y recapitulaciones tan completas que estemos seguros de no omitir nada. Con esta regla se trata de asegurarse de haber empleado bien los demás pasos del método y eliminar posibles descuidos y malentendidos.

El Método Cartesiano y el Ideal Deductivo

Este método supone un claro intento de Descartes por trasladar el ideal de sistema deductivo de las matemáticas al campo de la filosofía. Él mismo confiesa que fueron los geómetras su modelo. Si se piensa con rigor y propiedad, se podrá encontrar la certeza. Con este método, Descartes se propone dirigir bien su razón y encontrar la verdad en las ciencias. Sin embargo, se da cuenta de que todas las ciencias debían partir de los primeros principios establecidos por la filosofía, y en ella aún no había hallado nada seguro. Por eso, se propone encontrar esa certeza y la fuente de toda verdad indudable. De ahí que el siguiente paso se denomine duda metódica o cartesiana.

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