El Conocimiento según Nietzsche: Un Instrumento de Conservación
Para Nietzsche, el conocimiento no es un fin en sí mismo, sino «un medio de conservación del individuo». Este medio se vale del «arte de fingir», empleando el engaño, la adulación, la mentira, el fraude, la murmuración, la farsa, el vivir del brillo ajeno, el enmascaramiento, el convencionalismo encubridor y la escenificación ante los demás y ante uno mismo, en un constante revoloteo alrededor de la llama de la vanidad.